sábado 19 de enero de 2008

you bastards!!!

Me acorde de Kenny McCormick.

Del chaval de 9 años de South Park. Que palma en 98 de los 170 episodios de la serie. Estrellandose o siendo victima de putadas de sus amigos o de cualquiera, como una especie de comodín suicida. Para que luchar si sabe como va a acabar? misma pregunta que nos hacemos en muchas ocasiones cuando las cosas llegan a su fin, cuando sabes que todo termina mal. Pensamientos pesimistas y apogeo del antihéroe. O enfocado de otra forma, desde la 'otra acera' de los enfoques, aprovecha y vive la vida, que puede que un dia te aplaste un Emmi gigante.

Vaya, nota para Trey Parker y Matt Stone: un poco de carpe diem por dios!

viernes 18 de enero de 2008

almohada asesina

Por fin te ahogué con la almohada.

Estabas descansando, supongo que te habrías quedado frito de tanto esfuerzo, de tanta implicación y de tantas otras cosas que desconozco pero que se que haces. Ese día cuando menos te lo esperabas me aproveché y lo hice.

Y casi me parece bien haberlo hecho por que debajo de esa blandita y acolchada almohada estabas tu... y al momento no. Habías desaparecido. Y ya no te quiero volver a ver porque se que te gusta vagar por el mundo metiendote dentro de las mentes de los demás cada día mas cerca y más lejos.

He ganado por asfixia.

Y mi color favorito es el RGB 255,127,0 el color de tu ventana.


(Ost del viaje de chihiro, una de esas canciones instrumentales tristes.. pero que dejan buen sabor de boca. No os perdáis la pelicula)

martes 15 de enero de 2008

a Aldo también le gusto


Debe ser por eso que decide quedarse conmigo.

Para que lleguemos a ese grado de complicidad que tan solo tienen las personas que pasan mucho tiempo juntas. No es la primera vez que me pasa. Con Henri ocurrió igual. Y de hecho sigue, hasta hoy, que espero su carta de despedida.

Ya no te quiero ver más, que me trastornas la vida... Y llévate de paso a tu amigo, que creo que se me está encariñando.

(si quieres saber de que carajo hablo: aldo rossi - henri lefebvre)

domingo 13 de enero de 2008

consecuencias

Volvi a oir la pelotita.

Esa que no hace más que hacer ruido y después acompaña una especie de sonido de batería. Y cuando lo oí no le presté atención por que estaba ordenando los armarios y me distraje. E insconscientemente me puse a hacerlo todo para volver a ordenarlo y dejarlo todo como estaba.

A hacer las mismas cosas una y otra vez, para dejarlo todo como estaba. A hacer la comida y comer lo de siempre. Para dejarlo todo como estaba. Y hacer la cama, y lavar las mantas... para dejarlas como estaban... hasta que hablé con ella, y entonces, todo estuvo como estaba.

Cuando me acosté, faltaba algo.

Y me levanté. Y lo cambié todo. Y lo revolví. Y lo desordené. Y todo fue distinto.

Entonces volví para cama. Por fin lo había dejado todo como estaba.



(radiohead, Jigsaw Falling Into Place, del disco In Rainbows, lo encontraréis en el post de radiohead de octubre)

jueves 10 de enero de 2008

que me parezca un momento

Supongo que es lo que lo hace y te hace especial
que te puedo decir,
cuánto me apetece que me des un beso,
o cuánto me gusta estar contigo,
dejando pasar las horas
y que me parezcan un momento.





Silvio Rodriguez - Ojalá

domingo 6 de enero de 2008

la rebelión de los calcetines


Los reyes magos tienen los pies fríos.

Es la conclusión a la que llego después de tantos calcetines. Y Papá Noel, también. O por lo menos el que vino a mi casa. Por que además ni se ponen de acuerdo.

Pies fríos.

Eso de los pies fríos es algo que da repelús. Cuando estás sentado y te tocas los pies y ves que son como el hielo y que están inmóviles. Seguro que en ellos no vive ni el anisakis. Los pies fríos son como independientes al cuerpo. Viven para joder el calor del resto de vecinos. O para que no puedas dormir de noche, o no dejes dormir al de al lado. Luego dicen que las mujeres siempre tienen los pies fríos y no es así por que los reyes magos también, por eso siempre regalan calcetines.

La otra teoría es que los reyes magos sean mujeres y vayan disfrazados. Esto también confirma la teoría de las barbas, para taparse la cara. Lo de los camellos lo están estudiando.

Yo ya no sé que hacer con lo de los calcetines. De momento los metí en el cajón que está a rebosar. Pueden montar orgías de lana y algodón entre ellos que me da igual. A ver si por lo menos el año que viene me caen unos guantes, que dicen que son más alegres y hacen más cosas.

sábado 5 de enero de 2008

no importa

Y como no me importa decirlo.
Gracias. Y Gracias a Silvio. Por esta canción. :-)




(a que es mono el osito?? jajaj. Si te gustó el tema, lo encontraras en Silvio Rodriguez - Silvio (1992) )

jueves 3 de enero de 2008

este tango es para mi

Y al entrar es como en esas peliculas de Sisí Emperatriz, estas que ponían en la sobremesa de los sábados en la Gallega con un' pésimo' doblaje. Pero se esfuma rápida la sensación y queda atrás para dejar paso a las más fuertes que vienen después.

Y es que al empezar son tan complicadas que crees que están acabando y en realidad lo que hacen es darte un descanso. Y sigue en ese 'modo pausado' cuando solo juega contra ti el tiempo, hasta empezar otra vez.

Y ahí viene sin poder hacer nada, sin poder evitarlo. Y lo peor es que es el fondo es lo que quiero y aunque diga que no y que huya, lo estaba esperando. No me voy a escapar esta vez, por que se me ha roto el tacón de las huídas. O quizás me lo saqué harta de tanto usarlo.

Es como bailar un tango con el destino. O contra el tiempo o contra mi, es fuerte y me olvido de lo que hay mas allá.

Y lo peor es que la sensación de pérdida y de desamparo se me hace conocida y acaba por gustarme. Yo llevo la música de mi mente siempre encendida. Pero hay veces que la de fuera se hace más fuerte. Y acaba por taparla.

Las decisiones racionales no cuentan. Hoy solo cuentan las que vienen de más adentro que de las' buenas'.

No bailo nunca, y puede que parezca que rechazo ese contacto. Pero ahora, ya no. Bailemos un tango...


(Y suena aunque dé verguenza, y a pesar de estar contaminado por los anuncios y las pelis de final feliz, 'Por una cabeza', Carlos Gardel)