Cuando me lleva la senda, es fácil, cuando me dejo guiar, sale fácil y no pasa nada fuera de lo previsible.
Pero después vienen los cruces.
Esos que se pueden multiplicar, que repiten vías, aparentemente iguales, pero que cada una lleva a un diferente lugar. Y cuando llego a ellos pienso en las opciones que hay... pero me dejo llevar por la que dicta la sin razón. Luego camino bastante tiempo sin rumbo. Hasta que llega por fin el letrero. Ese que me advierte de que me he equivocado. Y me hace retroceder y estropear el camino que llevaba. Lo bueno es que puedo volver atrás, lo malo, que he perdido parte por el camino, entre otras cosas tiempo.
La música se ha encendido entonces, y es de estas de guitarra, parecidas a las de los 70, de las que hablan de esperanza y futuro.
Vuelvo por el que debiera ser el camino correcto, por que en algo me ayuda, la experiencia y esa parte de razón que supongo y espero, siempre me acompaña. Y así camino infinitos cruces repitiendo el mismo método de prueba-fallo.. hasta que un día me equivoque totalmente. Y no tenga opciones a retroceder, por que no me quede mas combustible, ni tiempo ni nada de nada.

De todas formas, supongo también, que este es el camino de los soñadores, el de la esperanza y futuro incierto, de prueba y fallo y aunque sepa que a lo mejor me puedo equivocar en cada cruce, y que incluso pueda dejar de andar... en cada cruce espero igual, chocar contra la fortuna, contra la dicha y contra tí.
Pero después vienen los cruces.
Esos que se pueden multiplicar, que repiten vías, aparentemente iguales, pero que cada una lleva a un diferente lugar. Y cuando llego a ellos pienso en las opciones que hay... pero me dejo llevar por la que dicta la sin razón. Luego camino bastante tiempo sin rumbo. Hasta que llega por fin el letrero. Ese que me advierte de que me he equivocado. Y me hace retroceder y estropear el camino que llevaba. Lo bueno es que puedo volver atrás, lo malo, que he perdido parte por el camino, entre otras cosas tiempo.
La música se ha encendido entonces, y es de estas de guitarra, parecidas a las de los 70, de las que hablan de esperanza y futuro.
Vuelvo por el que debiera ser el camino correcto, por que en algo me ayuda, la experiencia y esa parte de razón que supongo y espero, siempre me acompaña. Y así camino infinitos cruces repitiendo el mismo método de prueba-fallo.. hasta que un día me equivoque totalmente. Y no tenga opciones a retroceder, por que no me quede mas combustible, ni tiempo ni nada de nada.

De todas formas, supongo también, que este es el camino de los soñadores, el de la esperanza y futuro incierto, de prueba y fallo y aunque sepa que a lo mejor me puedo equivocar en cada cruce, y que incluso pueda dejar de andar... en cada cruce espero igual, chocar contra la fortuna, contra la dicha y contra tí.



4 dijeron...:
No te quejes por andar y equivocarte, sería más aburrido andar y acertar, ¿no?
Déjate llevar siempre que puedas, porque nunca perderás tiempo. Nunca pierdes tiempo si crees que vas bien. Lo demás... son cosas que pasan.
Vive, simplemente, pero como quieras.
Un beso linda
No tiene por qué llegar el día de "la equivocación final". Puede que ese día sea "el acierto final", no? Quiero decir que también hay opciones de que elijas un camino y llegues al final sin tener que darte la vuelta.
Un poco de optimismo!
Besos
tiempos de backtrakings...
nadie nace sabiendo, por eso fallamos.
es lo mejor de la vida: el placer de las cosas mal hechas.
MUAKS!!!!!!!!!!
(previo gracias)
La verdad es que la vida se basa en el ensayo error por algo muy sencillo. El error es la virtud de los que arriesgan. Prefiero mil caminos errados sin retroceso que una vida llena de aciertos. Y tirar el tiempo y borrar los mapas, solo por caminar. Que lo importante no es donde vamos, o donde llegamos, ni siquiera quien nos acompaña, o con que nos encontramos. Lo importante es que estamos aquí. Aunque es ciertamente letal, para las manos y los corazones, imagino, eso de chocar CONTRA alguien. Ha de ser preciso y precioso.
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