domingo 18 de noviembre de 2007

en el salón no se compra

El 23 de Noviembre es el día este de no comprar nada. El Buy-Nothing Day. La verdad es que me parecería una iniciativa bastante buena, en contra del consumismo y estas cosas... si no fuera por que creo que me afecta en una escala por encima de la media. Sobre mi problema con las compras, en especial de ropa, ya he hablado... Además están las dudas estas de si se puede ir al súper para comprar la comida y tal.

No se si seré capaz de seguir la iniciativa, pero por lo menos lo intentaré. Sería más fácil si en la vida no estuviera todo tan al alcance de nuestras manos, si no estuviéramos constantemente bombardeados por anuncios que nos dicen cual es el mejor detergente, la mejor muñeca que hace caca, el mejor televisor, el coche más espectacular, el móvil que hace más cosas... creo que si no supiéramos que existen estas cosas no las desearíamos. Desde luego, la publicidad combinada con las compras y una buena conexión a internet, actúan como la fluoxetina. ¿no caéis en lo que es eso? normal: la publicidad también se encarga de que conozcamos las cosas por su nombre comercial, en este caso, Prozac.

Vamos, que escapar de este mundo de consumismo es como meterse en el pellejo de Winston Smith, por mucho que te escondas, las pantallas te acaban encontrando. Te seducen con sus vales de descuento y sus compras fáciles, con sus 2x1, con sus y pico con '99, con sus carteles de nuevo... ponen sus paginas webs para que simplemente pienses en lo feliz que serías cuando por fin comprases ese objeto. Como si te fuera a cambiar la vida.

Mira por ejemplo a los de IKEA, con sus campañas publicitarias.. ¿hay alguien que no se haya aprendido o tarareado la canción del Spot? la verdad es que es divertido, y pegadizo, los creativos de Trafalgar 13 han hecho un trabajo bastante bueno: la canción es un éxito... y además el felpudo, este objeto tan absurdo y que en principio no es susceptible de diseño, se ha convertido en un fetiche. Conozco más de uno o una que pagarían una importante suma por el felpudito de los anuncios... vamos, que saben que nos controlan.

¿Qué podemos hacer? Pues no tengo ni idea, por que después de muchos años, yo sigo siendo igual o más consumista, y el mundo camina (por suerte o por desgracia), hacia el gasto de dinero. Es muy sencillo: saca tu tarjeta de crédito y seguro que en menos de un minuto puedes comprar algo, en tu casa mismamente, a través de internet o por teléfono. Chicos, un consejo para los más consumistas: en el salón no se compra!

No creo que sea capaz de no comprar el día 23. Ansiedad, nervios, desesperación... para esto solo veo unas pocas soluciones, o ese día simplemente no me levanto, o me dedico a desestresarme insultando o diciendo guarradas a la asistente de la página de Ikea.

¿Que vas a hacer tu?


Bienvenido a la república dependiente de las compras.